Los antiguos egipcios trataron de interpretar todos los fenómenos que podían observar a través del prisma de la fe secular en los mitos de la creación, del día, y de la muerte, con el culto a osiris.

El concepto del ciclo es esencial:

  • El ciclo circadiano: (re)nacimiento del sol por la mañana y su desaparición por la tarde (Khepri – Ra – Atoum).
  • El ciclo anual con las crecidas del Nilo, que puede ser una fuente tanto de alegría como de tristeza (en caso de muy poca o mucha inundación).
  • El ciclo de vida con los nacimientos después de las muertes (aunque los egipcios no creían en la reencarnación terrenal sino en la inmortalidad del alma).

La gran diversidad del antiguo culto egipcio también se refleja en los mitos de la creación, que varían según la región (o incluso la ciudad) y sus dioses protectores: Ra, Isis, Set, Horus, Anubis.

Así que no es una sino varias cosmogonías (mitos sobre la creación del mundo) que coexistieron en diferentes partes del reino.

Los más conocidos son los de Heliópolis, Hermópolis, Tebas y Siena (Elefantina Asuán).

Todas las cosmogonías admiten la existencia de un principio creativo, pero cada nom ve en su dios patrón al demiurgo en el origen de esta creación.

La cosmogonía más extendida es la de Heliópolis, cuyo creador es un demiurgo solar (Ra en una de sus formas) y proporciona una genealogía divina que se remonta al dios faraónico Horus.


Explora los dioses y diosas, mitos, ritos y cosmología del antiguo Egipto.